Mobility Pro, de 704 Apps, reunió movilidad, delivery y contratación de servicios en una plataforma white label, adaptable a la identidad visual de cada empresa socia. Un verdadero super app.
El desafío era pensar en varias jornadas, mantener fluidez entre tipos de servicio y crear un design system lo bastante sólido para sostener todas las interfaces, con espacio para personalizaciones futuras. A continuación cuento cómo conduje el proceso, de la concepción a la entrega.
Entendiendo la propuesta: un super app con ADN personalizable
El briefing inicial indicaba que Mobility Pro sería una evolución de la versión anterior de la app Mobility. Sin embargo, esta vez se ofrecería como solución premium para empresas que desean tener su propia aplicación de movilidad, delivery o servicios, con su marca, colores, tipografía y funcionalidades personalizadas.
Es decir, además de desarrollar la interfaz estándar, el proyecto necesitaba una estructura modular y un diseño adaptable que permitiera variaciones sin comprometer la coherencia de la experiencia.
Empecé, entonces, con un análisis profundo de referencias, benchmarks y de las jornadas de conductores, repartidores, clientes y prestadores de servicio. Fue a partir de esa inmersión inicial que definí las bases del design system y de la arquitectura de la información.
El design system como base de la escalabilidad
Para garantizar consistencia visual y facilidad de mantenimiento a lo largo del tiempo, creé un design system completo, que sirvió como fundamento para todos los módulos de la app. Esto incluyó:
Paleta de colores neutra con puntos de acento personalizables
Tipografía escalable para pantallas de diferentes tamaños
Componentes reutilizables como botones, cards, modales y formularios
Iconos e ilustraciones con función comunicativa clara
Con ese sistema en mano, pude construir rápidamente las interfaces de cada segmento de la aplicación, garantizando unidad visual incluso en contextos distintos, como la pantalla de un repartidor o la de un cliente buscando un fontanero.
Interfaces pensadas para cada público
Movilidad
El módulo de movilidad se dividió en dos frentes: pasajero y conductor. Para los conductores, diseñé una interfaz ágil, con foco en información esencial: viajes activos, navegación, comunicación con el pasajero y resumen de ganancias. La usabilidad y la fluidez de navegación fueron prioridad.
Delivery
En la parte de entregas, el desafío fue diseñar experiencias distintas para consumidores y repartidores. Para los usuarios finales, construí pantallas que facilitaran el descubrimiento de restaurantes, la lectura de valoraciones y la finalización de pedidos con pocos toques. Para los repartidores, mantuve una lógica similar a la del conductor: foco en rutas, horarios y gestión de pedidos.
Servicios
La sección de servicios bajo demanda fue la que más exigió estructuración. Permite que los usuarios encuentren profesionales como paseadores de perros, niñeras, fontaneros, etc., con filtros, valoraciones y formas de contacto directo. Para los prestadores, diseñé un panel propio dentro de la app, con recursos para crear ofertas, gestionar servicios y enviar propuestas directamente a los clientes, todo de forma organizada y transparente.
Resultado final
Al final del proyecto, lo que entregamos fue más que una aplicación: una plataforma white-label, con estructura visual sólida y flexible lo bastante para atender diferentes nichos de mercado, todo con foco en eficiencia, personalización y buena experiencia de uso.
Mobility Pro se destaca por integrar múltiples servicios en una sola app, con un diseño que respeta las particularidades de cada jornada sin renunciar a la coherencia. Fue un proyecto desafiante, pero extremadamente gratificante en el que participar, tanto por la complejidad como por el impacto que puede generar en empresas y usuarios finales.


